Actualidad sahara

Informe de la visita a la ciudad ocupada de El Aaiún, capital del Sáhara Occidental, realizada por un grupo de profesores de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria

14 Feb 2011
MIEMBROS DEL GRUPO: Marino Alduán, decano de la Facultad de Formación del Profesorado de la ULPGC; Sergio Ramírez, coordinador de laboratorios del Departamento de Cartografía y Expresión Gráfica en la Ingeniería de la ULPGC; y Lourdes Urbaneja, profesora de la ULPGC.

FECHA DEL VIAJE: del viernes 4 de febrero al domingo 6 de febrero de 2011.
El viernes 4 de Febrero un grupo de tres profesores cuyos nombres se relacionan al principio, nos trasladamos a la ciudad ocupada de El Aaiún para comprobar in situ la situación por la que atraviesa la población saharaui después de los acontecimientos ocurridos en Noviembre de 2010 tras el desmantelamiento por parte de la policía y el ejército marroquí del Campamento de la Dignidad (Campamentos de Gdein Izik).

En el aeropuerto, al pasar el control policial, nuestros pasaportes fueron retenidos por más de una hora. A continuación nos preguntaron el motivo de nuestro viaje y nuestras profesiones. Entramos en calidad de turistas como profesores de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria.

Tras instalarnos en el hotel, representantes de trabajadores de las minas de fosfatos de Fos Bucraá, jóvenes saharauis y la Asociación Saharaui de Víctimas de Graves Violaciones de Derechos Humanos Cometidas por el Estado Marroquí (ASVHD) nos comunicaron telefónicamente su deseo de entrevistarse con nosotros a lo que accedimos. En nuestro traslado, a pie y en taxi, comprobamos que éramos permanentemente vigilados y seguidos por policías marroquíes en moto y en coche.

En nuestro primer encuentro con los jóvenes (unos 18), nos hicieron partícipes de la situación en la que se encuentran la mayoría de los jóvenes saharauis entre 18 y 25 años que viven en la ciudad ocupada de El Aaiún.

Unos 5.400 jóvenes diplomados y licenciados en Literatura, Ciencias Químicas y Físicas están sin trabajar. El gobierno marroquí les impide ejercer sus profesiones al excluirlos de trabajar en las minas de fosfatos, en las que sólo los marroquíes son contratados. En las minas de fosfatos hay 2.700 trabajadores marroquíes y apenas 110 ó 115 trabajadores saharauis. Por otra parte, el gobierno marroquí los excluye de estudiar determinadas carreras como capitanes de barco, pilotos de avión, mecánicos de barco. En cuanto a los estudios de medicina, apenas cuentan con cinco médicos saharauis. Para los jóvenes saharauis residentes en la ciudad ocupada de El Aaiún, las manifestaciones ciudadanas de rechazo a las dictaduras en el Magreb hoy presentes en Túnez y Egipto, se iniciaron con el Campamento de Gdein Izik (Campamento de la Dignidad) de Noviembre de 2010. Manifiestan que los jóvenes saharauis de las zonas ocupadas, como El Aaiún, no tienen ningún apoyo del gobierno marroquí, encontrándose en peores condiciones que los jóvenes de los campamentos de refugiados en Tinduf, quienes cuentan con la ayuda y el apoyo del Frente Polisario. Para los jóvenes saharauis, el gobierno marroquí está pisoteando a la juventud saharaui que vive en las zonas ocupadas, con estudios o sin ellos.

A continuación, con todas las medidas de precaución que han de tomarse en un régimen de dictadura policial, nos trasladamos al sitio donde se realizaría el encuentro con la Asociación Saharaui de Víctimas de Graves Violaciones de Derechos Humanos Cometidos por el Estado marroquí (ASVH). Nos recibieron la vicepresidenta de la Asociación y varias jóvenes que han sufrido detenciones y persecución recientemente.

La vicepresidenta de ASVH, Elghalia Djimi, nos informó que las autoridades marroquíes no reconocen a la Asociación, considerándola como una organización separatista. Tras una investigación rigurosa en base a declaraciones de familiares y de las víctimas, la ASVH ha elaborado un informe en Enero de 2011, que ha sido difundido a nivel internacional, en el que dan cuenta de las detenciones en la cárcel de Salé en Rabat y en la cárcel Negra de El Aaiún. Manifiesta que la elaboración del informe en sí mismo significa por parte de las víctimas una pérdida del miedo, que hasta ahora había estado presente entre la población saharaui. Miedo que venía dado por las represalias del gobierno marroquí hacia los denunciantes.

En esta reunión nos entrevistamos con Yaiduma Yuman, detenida el 10 de diciembre de 2010 por las autoridades marroquíes en el aeropuerto de Casablanca (ciudad ocupada por el gobierno de Marruecos), cuando se disponía viajar a Sudáfrica (Pretoria) para participar en el 17º Festival Mundial de la Juventud y los Estudiantes (FMJE). Formaba parte de la delegación procedente de los territorios saharauis ocupados. Fue detenida junto con Um El Fadli Yawda, Ndour El Hucir y Labras Mustafá, todos miembros de la delegación de jóvenes saharauis en los territorios ocupados, que iban a asistir al encuentro de Sudáfrica. Los trasladaron a El Aaiún. A Yaiduma Yuman la llevaron ante el fiscal. Fue acusada de pertenencia a banda criminal y tenencia de armas blancas (sin pruebas) y de estar en las primeras filas de confrontación del Campamento de Gdein Izik. A continuación la trasladaron a la cárcel Negra (El Aaiún) donde estuvo presa durante un mes y medio. Ha sido puesta en libertad sin cargos. En la actualidad sigue siendo molestada por la policía marroquí, van a su casa para tomarle declaraciones. Yaiduma tiene 30 años. Terminó el bachillerato, no trabaja y no ha podido continuar sus estudios. Ante una pregunta nuestra sobre qué esperan las mujeres de su edad, nos respondió que lo primero que quieren es la libertad, después casarse, tener hijos. Dice que después de la independencia podrán continuar con su vida. Añade que el colonialismo marroquí sostiene la ignorancia, por eso no ha podido terminar sus estudios.

En ese mismo encuentro nos entrevistamos con Marian El Bourhimi. La detuvieron el 26 de diciembre en el aeropuerto de Casablanca (ciudad ocupada por el gobierno de Marruecos) de vuelta de su viaje a Sudáfrica donde participó en el 17º Festival Mundial de la Juventud y los Estudiantes (FMJE). A Marian la detuvieron junto con otra compañera de nombre Kaltum Lebsir. Del aeropuerto de Casablanca las trasladaron a El Aaiún. Estuvieron retenidas durante tres días. Las interrogaron sobre qué hacían en Sudáfrica y sobre el Campamento de Gdein Izik. Les preguntaron sobre miembros del Comité Organizador del Campamento. A continuación la policía hizo un informe donde las acusaban de terrorismo, pertenencia a banda criminal, secuestro de mujeres en el Campamento. A Marian le dijeron que encontraron un policía muerto al que ella había golpeado con una piedra. Cuando leyó el informe policial, les dijo que no tenían pruebas, a lo que la policía le respondió que cuando ella vio el helicóptero sobrevolando el Campamento se escondió por lo que no salió en las grabaciones de la policía. Al cuarto día las presentaron ante el fiscal. A su compañera Kaltum la liberaron. A ella la pusieron en libertad condicional y le confiscaron su pasaporte. Ha ido al tribunal a poner una denuncia y recuperar su pasaporte, le han dicho que tiene que esperar hasta el 24 de marzo. Ante nuestra pregunta de si tenía miedo, respondió que no, añadiendo que la policía estuvo en su casa en un momento en el que ella no estaba por lo que fue a la comisaría para preguntar qué querían. La han sometido a un interrogatorio ordinario.

Al terminar estos encuentros (4 de febrero) regresamos al hotel. A nuestra llegada nos informaron en recepción que un señor quería vernos. A las 22:00 hs. aproximadamente recibimos en el hall del hotel a un miembro de la policía secreta de origen saharaui. Nos indicó a los miembros del grupo que tenían información de que nos habíamos reunido con importantes representantes de organizaciones separatistas, por ello, nos intimidó señalando que en caso de continuar con dichas reuniones seríamos expulsados. Por nuestra parte negamos estar realizando activismo político y que nuestro objetivo era conocer el territorio de El Aaiún y sus gentes. En tono amenazador nos dijo que podríamos ser detenidos en cualquier momento. Le recordamos nuestra condición de profesores de la Universidad de las Palmas de Gran Canaria. En las afueras del hotel había permanentemente dos policías de paisano que vigilaban todos nuestros movimientos.

Al día siguiente (5 de febrero) por la mañana, salimos del hotel para ver los alrededores y hacer una visita por la ciudad. Tomamos un taxi para hacer un tour por las principales zonas y edificios de El Aaiún. Estuvimos en el Palacio de Congresos presidido en su interior por una gran foto del rey Mohamed VI. Pasamos por el cuartel de la Minurso y por varias mezquitas y por una gran plaza donde los notables marroquíes rinden pleitesía cuando el rey Mohamed VI visita los territorios ocupados.

Mientras paseábamos recibimos una llamada de familiares de presos saharauis que mostraban interés en vernos. Dadas las circunstancias conocidas el día anterior, encontramos necesario confirmar con personas afectadas directamente, la situación actual en El Aaiún buscando evidencias objetivas.

Al dirigirnos al lugar del encuentro nos percatamos de que habíamos sido seguidos por dos policías de paisano en coche y moto desde nuestra salida del hotel. Continuamos nuestro recorrido por la ciudad hasta llegar al sitio donde más de 22 familiares nos esperaban. Allí comenzó un encuentro que nos dejó sobrecogidos por los desgarradores testimonios que madres, hermanas y presos recién salidos (habían puesto en libertad el día anterior, 4 de febrero, a cuatro presos de la cárcel Negra de El Aaiún) hacían de las detenciones de sus familiares, de los cuales damos cuenta en este informe.

En este encuentro contamos con traducción simultánea del árabe al español, siendo nuestro traductor Asfari Sidi Ahmed al que agradecemos su inestimable labor.

La primera en hablar fue la hermana de Shaid Dember. Según su testimonio su hermano de 26 años fue muerto por un policía marroquí el 22 de diciembre de 2010. Está sin enterrar en el tanatorio de Elsam El Mender. La familia tiene que dar su autorización para enterrarlo, no lo han hecho porque quieren información sobre lo que ha ocurrido. No se ha investigado el caso.

A continuación vino el testimonio de Arizalem Bobit Mohamed, padre de Ahmed Bobit Arizel y de Ibrahim Arizalem Bobit. El primero fue detenido en el Campamento el 8 de noviembre y preso en la cárcel Negra; el segundo hijo lo detuvieron el 16 de noviembre después del desmantelamiento del Campamento. El padre de estos jóvenes señaló que los saharauis establecieron el Campamento de Gdeim Izik para pedir trabajo y vivienda para esta tierra. En un momento determinado el gobierno de Marruecos empezó a negociar y llegar a un acuerdo sobre las reivindicaciones planteadas. Mientras se desarrollaban las negociaciones, sin haber concluido éstas, el 8 de noviembre a las cuatro y media de la madrugada el escenario de la negociación cambió completamente con el asalto de la policía, soldados, gendarmería, helicópteros, tanquetas con chorros de agua y carros de asalto al Campamento de Gdeim Izik, sembrando el caos entre los saharauis allí acampados. El caos fue tal que una madre al huir de forma imprevista cogió por equivocación otra cosa creyendo que era su pequeño hijo y a éste lo dejó. Señala que el Campamento se estableció como protesta al abandono en el que los tiene sumidos el gobierno marroquí, para pedir pan y viviendas. La respuesta de los marroquíes a sus reivindicaciones fue pegar a jóvenes y viejos, y los jóvenes respondieron. Arizalem termina diciendo que los viejos y jóvenes saharauis y españoles son iguales y que Zapatero deje de ser cómplice.

Otro familiar da cuenta de Sidahamed Le Jaid Mohamed, detenido el 25 de noviembre de 2010. Actualmente está preso en Salé (Rabat).

La tía de Hassan Dah nos relata que su sobrino, nacido en 1987, ha estado preso en varias ocasiones (2005, 2006, 2007 y 2010). Ahora está en la cárcel de Salé (Rabat). Ella misma ha pasado 16 años en la cárcel de Agdis. Con gran convicción y fuerza dice que esto tiene que salir a todo el mundo, sus voces tienen que oírse. La mayoría de las denuncias son hechas por mujeres. Quiere que se transmita a todo el pueblo canario, español y mundial lo que ocurre. Para Fátima “nuestra causa está por encima de todo, de las cárceles, de los marroquíes, de las políticas de los gobiernos que piensan en la economía, sin pensar en los pueblos”.

Adaj F. Hussein es hermana de un joven saharaui de 19 años detenido en El Aaiún el 8 de noviembre. Su hermano estaba en el Campamento. Da las gracias por la visita que hemos hecho y por estar con ellos, especialmente por sacar esto a la luz.

La madre de Abdalá Bahad nos cuenta que su hijo tiene 35 años y fue detenido el 19 de noviembre de 2010 en El Aaiún, estaba en el Campamento. Ahora está preso en la cárcel de Salé (Rabat). El lugar para las visitas en la cárcel tiene dos barreras de separación por lo que no puede tocarlo, escucha la voz de algo como un ser humano, pero no puede verlo con claridad. No tiene contacto con él. Abdalá está enfermo, tiene problemas en el brazo por los golpes que ha recibido. Nos dice que todos los que están presos han sido torturados de una manera salvaje. Palizas con porras, manos y hierros. Orinan sobre ellos y cuando piden agua les dan sus orines para beberlos, si se niegan los obligan. Pasan cuatro días sin agua y sin comida. No tienen derecho de visita familiar hasta que pasan veintiún días. Nadie sabe dónde están, no tienen derecho de abogados, de juicio normal. Cuando empiezan las visitas los funcionarios de las cárceles abusan de las familias insultándolas y amenazándolas.

La madre de Bashir Khadda nos cuenta que su hijo ha sido detenido en varias ocasiones, 2005, 2006, 2007, 2010. Ahora está preso en la cárcel de Salé (Rabat). Fue detenido el 4 de noviembre de 2010 en un café en El Aaiún que se llama Las Dunas. Ha visitado a su hijo una sola vez porque no tiene medios para desplazarse hasta Rabat. Tiene que pagar el traslado y alojamiento cuando va, además de comprar ropa para su hijo porque apenas tiene ropa. Ella nos dice que los familiares de los presos en Salé han alquilado una casa para alojarse cuando van a verlos. Las visitas son de quince minutos a la semana. Los presos no tienen derecho a tener prensa, ni radio, ni TV, ni móviles, ni libros. Cada uno aislados en celdas de tres por dos metros cuadrados con cuatro mantas y una cama, y un baño en la misma celda con agua fría. No salen a coger sol y están con la ropa de la cárcel porque no les dejan ponerse ropa personal. Cuando tienen una visita los sacan con los ojos tapados y las manos esposadas. No dejan entrar medicamentos. Hay uno que se llama Mohamed Ayoubi, nacido en 1955, que lleva ingresado 22 días en el hospital de Suisi, planta 5ª sin derecho a visita familiar.

Ahora es la madre de Ahmed El Atik quien nos cuenta que su hijo, nacido en 1987, fue detenido el 9 de noviembre de 2010 por la tarde en El Aaiún en una estación de taxis. Estuvo 15 días sin verlo y sin saber dónde estaba. Está preso en la cárcel Negra de El Aaiún. Para verlo hay dos alambradas con un pasillo de 50 o 60 cm. Las visitas se hacen en presencia de funcionarios de la cárcel que están por todas partes molestando a las familias y a los presos. Las visitas son en grupo de veinte familiares a la vez y al otro lado veinte presos. No tienen intimidad ni se pueden escuchar. A ahned lo golpearon, le saltaron las paletas de los dientes. Tuvo fiebre y lo llevaron al médico que lo golpeó y fue cuando le saltaron los dientes. Esta madre nos cuenta que todos los médicos son marroquíes. Cuando alguien está enfermo no lo curan sino que lo torturan. Su hijo está casado y su mujer está embarazada. Su esposa a veces lo ve y otras no. A la madre le ocurre lo mismo, depende de que los funcionarios las dejen pasar. Según su madre a Ahmed lo acusan de quemar coches y matar militares, pero no tienen pruebas de estas acusaciones.

Se sienta a nuestro lado para que tomemos nota de su testimonio la hermana de Mohamed Lamina Haddi, nacido en 1980. Lo detuvo la policía secreta marroquí el 20 de noviembre en el Hotel Sáhara Line en el momento en que iba a reunirse con una comisión médica que venía de Bélgica. Está detenido en la cárcel de Salé (Rabat). Lo acusan de ser uno de los cabecillas en la organización del Campamento. En las visitas, les cuesta mucho reconocerlo porque se hacen a través de un material opaco, sin saber muy bien quién está detrás de ese material. Además hay policías entre esas barreras, también a la espalda de los presos y los familiares. No hay pruebas de las acusaciones que le hacen.

Asfari Sidi Ahmed, nuestro traductor, es el hermano de Ennama Asfari, presidente de CORELSO (Comité para el Respeto de las Libertades y los Derechos Humanos en el Sáhara Occidental), organización que tiene su sede en París. Está preso en la cárcel de Salé (Rabat). Ennama está casado con una francesa que sólo ha podido entrar una vez a visitarlo. Lo acusan de ser uno de los organizadores del Campamento. Defiende el derecho del pueblo saharaui para su liberación. Ha visitado los campamentos de refugiados de Tinduf en varias ocasiones.
 
Jacob Bueiver nos relata que nació en 1949 y fue liberado de la cárcel Negra hace cuatro semanas. Fue detenido el 8 de noviembre de 2010 en el Campamento. Lo trasladaron a la gendarmería. Allí estuvo cinco días en los calabozos, donde lo torturaron a él y a sus compañeros. Según su testimonio, los ponían cara contra la pared de rodillas y cada policía les pegaba y les echaban encima agua y orines. Les escupían encima, además les decían que abrieran la boca para escupirles y les obligaban a tragar. A algunos les hicieron sentarse desnudos encima de una botella, después un policía se ponía encima para que la botella entrara por el ano. Algunos quedaron sin poder caminar, tenían que ayudarlos. Bueiver escuchaba gritos de hombres llorando. Ante la pregunta sobre si se puede producir otro Campamento, responde que no lo cree porque han puesto un campamento militar y tienen radares por todas partes. En relación con las movilizaciones de Túnez y Egipto, Bueiver dice que en El Aaiún puede pasar y más fuerte, porque los chavales antes no sabían cómo defenderse y ahora si lo saben. Si pasa algo va a ser algo muy grave, afirma este antiguo cocinero de la época de la colonización española.

Por último estuvieron presentes cuatro jóvenes que el día anterior (4 de febrero) habían salido de la cárcel Negra. A Le Mahad Japar Er lo detuvieron el 8 de noviembre de 2010 en el Campamento. Nació en 1978. Nos cuenta que lo tuvieron amarrado con bridas de plástico durante cinco días, aún tiene las marcas visibles en ambas muñecas. Cuando los detuvieron a él y sus compañeros en el Campamento los llevaron heridos en camiones tapados en un camión de la gendarmería. Él estaba herido en la cabeza por lo que lo trasladaron al hospital donde los enfermeros lo trataron peor que la policía. Después lo llevaron al juzgado donde le hicieron firmar unos papeles que no sabía lo que decían. A las cinco de la madrugada lo trasladaron a la cárcel Negra donde lo recibieron con palizas. Ergiri El Gad, nació en 1980. Fue detenido el día 8 de noviembre en el Campamento, estuvo en la cárcel Negra hasta el 4 de febrero.

Mohamed Salem Lamrabert, nació en 1981 en el Aaiún. Lo detuvieron el 8 de noviembre de 2010 en el Campamento. Estuvo preso en la cárcel Negra hasta el 4 de febrero. Ahmed Abdel Rahamed, nació en 1973 y lo detuvieron el 8 de noviembre. Estuvo preso 70 días. En el momento de su detención lo golpearon en la cabeza y lo llevaron sin conocimiento en camiones como sacos de papas, uno encima de otros.

Estuvo sin conocimiento durante cinco días en los que lo incorporaban y le hacían preguntas, pero él no sabía qué le decían. Cuando fue a la cárcel estuvo sin saber dónde estaba. Al final se recuperó un poco. Después de veinte días lo llevaron para que lo viera un médico, pero en el hospital le dijeron que el médico no estaba. Volvió a la cárcel y le pusieron mercromina hasta que su cabeza empezó a oler mal y soltar pus. Con la infección no hicieron nada. Del golpe que le dieron se le han movido los dientes.

CONCLUSIONES

De este viaje nuestras conclusiones son las siguientes:
  • Constatamos in situ la situación de represión del gobierno marroquí hacia la comunidad saharaui residente en la ciudad ocupada de El Aaiún.
  • Existe un abandono por parte del gobierno marroquí hacia la población saharaui, privándoles de acceder a estudios superiores y determinadas profesiones, así como a trabajos que les permitan vivir dignamente. El 80% de los jóvenes saharauis no tienen trabajo.
  • Constatamos a través de testimonios de familiares y de los propios presos políticos saharauis, la violación de derechos humanos que se traduce en sistemáticas torturas hacia los jóvenes detenidos con el fin de imponer la política del terror al resto.
  • Constatamos la firmeza en la lucha de los hombres y mujeres saharauis en la defensa de sus derechos como pueblo y al logro de una solución que les permita disfrutar de las riquezas de su territorio y vivir en paz, que ahora están secuestradas por el régimen de Mohamed VI.
  • Constatamos el papel que las mujeres saharauis, madres y hermanas, están desarrollando en esta fase en que se encuentra la lucha del pueblo saharaui, gozando de gran respeto y aprecio por parte de sus hijos y hermanos.
  • Nos hacemos eco del clamor de las personas con las que hemos hablado, de que el gobierno de España ponga por encima de los intereses económicos privados que hay en relación con Marruecos, los intereses de los pueblos, y en este caso del pueblo saharaui.
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